domingo, 10 de marzo de 2013

Lealtad


Cuando todo va mal, cuando cada palabra que escuchas es para decirte que esto no va bien, cuando los ánimos de los demás están por debajo de lo esperado, cuando no encuentras explicación a situaciones que en otros momentos ni te las planteas, cuando esperas y no llegan, cuando te dan y no es lo necesario, cuando todo son dudas, cuando todo es agresividad de palabras pero no de actitud e intensidad en la cancha, cuando todo son reproches, cuando todos esperan de los demás lo que no dan, cuando un entrenador se ve con todo esto y cuando buscas tranquilidad en los procedimientos para buscar lo que necesitan para que se den los resultados apetecibles… lo  que debo pedir es LEALTAD. Lealtad de los jugadores, lealtad de los aficionados, lealtad de los compañeros, lealtad de la junta directiva. En una palabra: LEALTAD.
Me dicen que desde las gradas se ve un equipo sin actitud, un equipo que en cualquier balón dividido siempre llega tarde; me dicen que desde las gradas se ve que el equipo no tiene ideas y que, seguramente pasan de todo, que están en fiestas continuas, que no piensan en el Club, que el próximo año estarán en otros equipos y ya está.
A todo esto les contesto que en el Deporte de alta competición, e incluso en el de la base, los resultados son los que dan confianza, los que hacen que lo difícil sea fácil dentro de la cancha, los que dan fuerza en momentos en que no las tenemos, los que nos dan inteligencia y tomas de decisiones acertadas, los que nos da intensidad.
Es una dinámica ganadora lo que hace que se vean unos valores que se esconden con las derrotas pero que afloran en cuanto se den resultados positivos; opinar desde la barrera siempre es más fácil e incluso es hasta constructivo, pero nunca es igual que opinar con todos los datos del trabajo, de la dedicación y de la implicación de cada jugador. Siempre teniendo en cuenta que todo es mejorable.
Que los jugadores se cuidan, no tengo ninguna duda. Que son responsables, tampoco. Que tienen la implicación necesaria, tampoco tengo dudas, es decir, que CREO EN ELLOS  y que todo lo que aflora con las derrotas se entierra con las victorias; que las dudas son subjetivas (siempre dependiendo de los resultados). Yo tengo que ser objetivo y considerar todo desde la implicación hasta la dedicación, desde el cuidarse hasta el aguante en todos los sentidos. Como por ejemplo: esperar para cobrar, darnos mutuamente tranquilidad, compartir sufrimientos deportivos y sentirnos capacitados para reaccionar.
Que entiendo por lealtad, estar juntos y unidos por y con un propósito, no buscando culpables sino buscando unión y compromiso. Buscando caminos, formas y maneras para conseguir el objetivo, pero insisto, la culpabilidad no es la solución, es el ánimo de buscar el compromiso y la intención de conseguir lo que seguramente nos dará la posibilidad de alcanzar nuestros objetivos. Por supuesto siempre aceptando nuestros errores e intentando corregirlos (tanto individuales como colectivos).
Mi equipo se encuentra sin confianza, sin capacidad de reacción, pero es momentáneo. Todo puede cambiar en un segundo. Solamente tenemos que trabajar para conseguirlo y no hacer del slogan "podemos cambiar" unas simples palabras sino construir con nuestros recursos una fuente de energía positiva que nos dé seguridad en lo que estamos trabajando y confiar en el resultado a corto plazo.
Siempre he dicho que todo es mejorable pero debemos analizar a que podemos aspirar y eso, en nuestro caso, es muy fácil. Primer año en Primera División, segundo equipo por cuantía económica más bajo de la Categoría y novatos. Eso no da una referencia muy clara a qué debemos aspirar sin engañarnos; a no descender. A día de hoy estamos fuera de jugar Play Off de Descenso, por lo tanto tan mal no lo estamos haciendo;  ahora bien, estamos en una dinámica mala y nos quedan partidos importantes. Nuestro deber es poner un orden preferencial en nuestros partidos y saber que necesitamos; creo modestamente que tenemos que ganar dos partidos, pero uno de ellos es el de Burela (esa es nuestra gran final en estos momentos), salvo que el futuro nos depare cualquier otra circunstancia, pero hoy por hoy, esto está muy claro.
Nosotros debemos ser conscientes de ello y trabajar en consecuencia. Pero es más, si se da el quedarnos últimos, tenemos la posibilidad de jugarnos el descenso en nuestra casa ya que jugaríamos el primer partido fuera y los dos restantes (si tuviese que ser) en casa. Si aún así perdiéramos la Categoría, entonces es que no merecemos estar en Primera División.
Es decir, que dependemos de nosotros para estar en esta Primera División, debemos estar tranquilos y trabajar como si fuera nuestra última oportunidad cada partido; sin prisas pero sin pausas, sin ansiedades, sin miedos, sin ultimatos, pero con la confianza que han depositado en nosotros y que debemos demostrar ser dignos de ella.
En cuanto a la afición, los leales que no faltan nunca, espero que sigan en esa línea y a los seguidores de este deporte recordarles que estamos en Primera División y que necesitamos su apoyo para intentar seguir en ella.
Recordar de forma significativa y con sobresaliente a nuestro Patrocinador Principal LOS COLEGIOS ARENAS que en todo momento nos están dando la confianza y la fuerza que de ellos se espera y a los Directivos que están  siempre donde deben estar a las Buenas y a las Malas. Somos un club con PRIVILEGIOS en cuanto a UN GRAN PATROCINADOR y UNA GRAN DIRECTIVA. SIEMPRE CON EL EQUIPO.
ESPERO QUE EL EQUIPO SEPA, COMO HA DEMOSTRADO HASTA AHORA, VALORARLO EN SU JUSTA MEDIDA CON SU COMPROMISO, VOLUNTAD, LEALTAD Y HUMILDAD para defender los COLORES Y EL NOMBRE QUE REPRESENTAN.

domingo, 3 de marzo de 2013

Una realidad momentánea


Sería un hipócrita no percibir la sensación de la triste realidad del último partido. Sería una persona con poco compromiso deportivo si no aceptara la realidad del último partido. Sería un muy mal entrenador no aceptando que soy el primer y único responsable de lo que se apreció en el último partido.
Una vez percibido, aceptado la realidad y aceptado la responsabilidad de culpabilidad, tengo que pensar inmediatamente en buscar el día siguiente, la posibilidad de trabajar con más experiencia y que la misma nos capacite para que lo que ocurrió sea un aprendizaje, una experiencia (aunque poco atractiva, muy humillante y muy desesperante). Nos sirva para corregir errores, nos sirva para crecer, nos de garantías de darnos cuenta, una vez más y más claramente de quienes somos, donde estamos y lo que tenemos que hacer para mejorar...
En un partido donde en el primer minuto te marcan, en el segundo te crean dos ocasiones y en el cuarto vas perdiendo por tres, además de crearnos la ansiedad, de intentar solventar los fallos, y tener un gran equipo como rival, los treinta y siete minutos restantes, sobran.
Hay días que no sale nada, que puedes hacer lo que quieras que por mucho que intentes, no sale nada. Hay días que no tienen explicaciones, a pesar que parece fácil, que parece que no jugaste nunca ni entrenaste nunca. Hay días que parece que no existe equipo, que no existe entrenador, que estamos en otra parte.
Ese día, primero debes disfrutarlo, porque quiere decir que lo estás viviendo, que lo estás intentando, que aprendes a dar la cara, aunque el sol ni la luz artificial te alumbre; que parece que la oscuridad no solo te deja ciego sino que te quita la ubicación y el sentido de la misma pero, insisto y persisto, es que hasta en ese día estamos.
Podría poner muchos ejemplos, pero por si pudieran interpretarse como disculpas, no quiero ni intentarlo, para que toda el agua sucia que pueda caer, caiga; nos moje de una vez y nos dé una nueva oportunidad de lavarnos después.
Levantarse después de haber caído 4.000 veces, quiere decir que nos hemos levantado 3.999 veces, esos es grandeza, ahora falta levantarnos la 4.000, y si caemos seguir intentándolo sin miedo al fracaso.
Fracasar es no intentarlo, rendirse antes de terminar y olvidar sin conseguir.
Tengo un buen grupo en el cual confío; tengo un equipo en el cual confío; tengo unos  colaboradores impresionantes en los cuales confío, y además, confío en mi trabajo.
Confianza es sinónimo de triunfo, aunque el triunfo no llegue cuando uno más quiere que llegue- dicen y digo que no, porque te levantes más temprano va a amanecer más pronto. Te puedes levantar a la 1 a las 2 a las 3 o a las 4, pero amanecer, amanece a las 7 (independientemente de la hora que te levantes). Lo que es necesario es estar despierto para ver el amanecer.
En cuanto al trabajo, puedes trabajar a todas horas bien y muy bien, pero lo más importantes es que tengas confianza en lo que haces y con quien lo haces.
Confianza, humildad y trabajo, junto  a la paciencia en tranquilidad es igual a triunfo final. La consecuencia es el objetivo cumplido.



lunes, 25 de febrero de 2013

Mas que mil palabras


La disputa de la Copa de España celebrada en Alcalá de Henares ha sido un éxito en todos los sentidos. Hablar de ellas es deshacerse en elogios y quedarse corto. Repasar los vídeos de todos los partidos o volver a ver las fotos es mejor para expresarlo. Fútbol Sala en estado puro, actividades paralelas y público, mucho público. Entre ellos, los que fueron y siguen estando, los que son y seguirán y, por supuesto, los que serán.
La trastienda dejó reencuentros entre todos ellos y que mejor manera de plasmarlo que con fotografías. Una imagen siempre  vale más que mil palabras.

sábado, 5 de enero de 2013

Carta para un amigo.-


Ayer me alegre al verte. Hoy te doy las gracias por todo lo que me diste en mi niñez, en mi juventud y en mi madurez y te deseo para el nuevo  año 2013 mucha salud y muchos años de vida, para que dentro de muchos años tengamos la oportunidad que tuvimos ayer. Por eso voy a intentar hacerte pensar.
Algunas veces nos vienen los recuerdos de años pasados y vemos en diferido todo lo que nos ha ocurrido: como hemos vivido y como hemos compartido los momentos de  nuestra niñez.
Hay un momento de nuestras vidas (por no decir muchos) que nos vemos con un antiguo compañero de niñez y en ese preciso instante nos viene toda la vida pasada con respecto a esa persona y a compañeros, vivencias que ni se nos pasaban por la cabeza hace años, ni siquiera hace unos días.
Después de pasar ese momento, uno trata de recordar esos años tan especiales, lo que hacíamos sin el miedo a la repercusión, a las posibles circunstancias problemáticas y sin ninguna maldad (ni individual ni colectiva). Porque antes "éramos más sanos que una manzana", no teníamos la inteligencia que tienen los niños de ahora. Nos conformábamos con jugar con la pelota, con la muñeca (las féminas), las pistolas para jugar a la guerra, los boliches para ver quien ganaba más. Hacíamos las carreras a ver quien llegaba primero, jugábamos a piola, a saltar en la playa desde alturas pequeñas, a ir a mariscar de talegazos (porque en este último caso nos dábamos cada zarpazo e incluso más que coger lapas o vulgaos), íbamos a la escuela con batas que parecíamos médicos en miniaturas, cantábamos el carasol y el gaudeamus. 
Ir al cine (o matiné como decíamos antes) era una odisea, pues teníamos que hacer largas colas para coger una buena butaca, porque antes no estaban numeradas y el primero que entraba era el que cogía la mejor ubicación; la película ni te cuento con respecto a las de ahora y si, teníamos la suerte de sentarnos al lado de una chica, ¡madre  mía! En casa, una de las comidas estelares y muy gratificantes para nuestro paladar era el saborear una tortilla francesa con azúcar y un plátano con pan. Nos quedábamos tan contentos que parecíamos reyes con tan poca cosa; que nos daban muchas alegrías y nos daba la sensación que lo teníamos todo. No nos alejaban los inventos de ahora (que acercan a los que están lejos y aleja  los que tienes al lado). NO TENIAMOS TV, INTERNET, TELEFONO, JUEGOS ELECTRICOS DE INTELIGENCIA, ETC...
Antes, en los estudios, llegábamos a casa con un suspenso y no sabíamos como decírselo a nuestros padres. Ahora se enteran por varios métodos, no directos y la respuesta de nuestros hijos es: "lo vamos a intentar" y, los profesores que no les digan una palabra más alta que otra porque ahora el niño se puede coger un trauma. Antes el trauma lo cogíamos pero se nos quitaba cuando llegábamos a casa y, viendo la cara de nuestros padres, se nos quitaba la posibilidad de enfermedad. ¡Pues no faltaba más! ¡Suspendes y encima  vienes malo! Lo que tienes que hacer es estudiar más y mejor y si no, a los tomateros, a un bar a trabajar o a la finca a recoger plátanos. ¡Vamos! Espabilábamos en segundos; el trauma se nos quitaba en décimas de segundos y si teníamos dudas, ahí estaba nuestro padre para decirnos: te doy la oportunidad de trabajar. SON OTROS TIEMPOS. Ni mejores ni peores, simplemente otros tiempos.
Ahora, parece que tenemos mucho y tenemos la sensación de que nos falta todo. Los niños de ahora son más inconformistas, más despiertos y posiblemente eso les hace más egoístas y más individualistas, porque la televisión enseña mucho e incluso  el tiempo necesario que antes teníamos de aprendizaje, ahora los tiempos son como cursos rápidos (la gripe sin medicamentos se cura en una semana y con medicamentos en siete días). PERO SI NOS ESFORZAMOS CON MEDICAMENTOS MAS FUERTES, la cerramos y nos la quitamos inmediatamente (no disfrutamos ni de la gripe). Eso es en mi opinión: el símil
de lo que está pasando ahora. Aprendemos tan rápido que no nos da tiempo a tener los valores y valorar adecuadamente todo aquello de lo que podemos disfrutar y podemos tener.
Siempre que intentamos tener algo nos ilusionamos por tenerlo y, en algunos casos, una vez tenido dejamos de valorarlo. Pasa muchas veces pero lo que algunos llaman eso es la vida y así es. Yo le llamo entre más rápido se consiguen las cosas, más rápido perdemos el valor de el intento por conseguirlo, e incluso más rápido lo perdemos.
Y tú te preguntaras: ¿A qué viene todo esto?
Pues que ayer tuve la oportunidad de verme con diferentes compañeros de hace más de cuarenta años, otros de más de 25 años y otros de más de 15 años, y me han hecho recordar, pensar y a la vez valorar lo que fue, lo que está siendo y lo que puede ser (dependiendo de los valores que tengamos de toda nuestra vida).
De cómo valorábamos el esfuerzo de nuestros PADRES, de cómo era el compañerismo y la amistad, de cómo reaccionábamos ante cualquier motivación, tanto individual como colectiva, y como vivíamos. En una palabra: qué clase de personas éramos antes, y que personas somos ahora; como ha repercutido toda nuestra niñez en nuestra madurez.
Recuerdo la ilusión con que íbamos a jugar al CAMPO DE LA PIEDRA GRANDE en AGAETE (mi pueblo natal) y como esperábamos el momento para hacer los equipos y después teníamos que esperar a quien llegaba con la pelota, porque estábamos todos, menos el de la pelota. 
QUE TIEMPOS AQUELLOS, cómo valorábamos al de la pelota; ahora todos tienen una y lo que valoramos son otras cosas, en qué campo jugamos y con qué equipaje. Son otros tiempos, solamente con tener en cuenta que ahora llegamos a jugar un partido con el teléfono en mano, chateando o enviando mensajes en lo que acaban de vestirse para empezar el partido; algunos incluso llegan viendo una película por su teléfono… pero en fin son otros tiempos. ¡Ah! también íbamos a cazar, pues poníamos una trampa con millo dentro e intentábamos cazar pájaros, y que paciencia teníamos que tener, escondidos detrás de una piedra con un cuerda fina desde la trampa hasta nosotros, y esperando que el pajarito entrara para tirar de ella. Je, je, je. De 10 días cazando o intentando cazar, uno cogíamos algo, y rara vez uno que nos gustara, ¡Era otra vida!
Me acuerdo que para desplazarnos a jugar un partido (ya con 14 años) nos poníamos en la carretera haciendo AUTOSTOP y ahora casi todos tenemos coche. El extraño es el que  no lo tiene, pero en fin son otros tiempos.
Seguramente los que han vivido antes que nosotros, valorarían más como se cambiaba unas maderas por un trozo de pan, en fin espero que esta carta te haga recordar esos tiempos, y si no los viviste, por lo menos te dé la oportunidad de  saber cómo éramos antes.
ESPERO que este AÑO NUEVO 2013 nos de VALORES con independencia de todos los errores y defectos que podemos tener durante el año y los que hemos cometido antes. Disfrutemos de todo, porque, todo es vida. Seguramente, la niñez de ahora es mejor en cuanto a tener con más facilidad todo y eso es meritorio, pero también es esfuerzo de los PADRES , posibilidad de tener TV, INTERNET, TELEFONO, VIAJES, COCHE, E INCLUSO PROFESOR IDIVIDUALIZADO,
Por eso deseo que los VALOREN y les digan gracias. Sabemos todo lo que han hecho por nosotros y lo que están haciendo.
Todo lo que te escribo es genérico, también es verdad que solamente es mi verdad, mi visión y mi interpretación. Amigo quiero agradecerte especialmente todo lo que hoy he vivido,  porque parece que fue ayer y han pasando tantos años que...
UN ABRAZO, UNA LAGRIMA, UNA SONRISA, UN TE QUIERO Y UN TE ECHO DE MENOS

martes, 25 de diciembre de 2012

CREER.-


Como entrenador he aprendido a creer en mi trabajo, en el trabajo de mis colaboradores y en el trabajo de mis jugadores.
He aprendido a creer en el resultado del trabajo y que, no todo tiene que ser como uno quiere cuando queremos, sino cuando deba suceder y pueda suceder. Lo que no debemos dejar de hacer es trabajar.
He aprendido a tener la paciencia necesaria, a escuchar y observar con tranquilidad los porqués de lo que sucede (con respecto a mi equipo). Pero también a entender que no todo lo que veo es lo único que sucede, sino que siempre hay situaciones que se me escapan y que tengo que analizar desde las profundidades del pensamiento.
He aprendido a creer que todo en esta vida (en cualquier circunstancia) tiene solución; a veces no lo que nosotros esperamos, pero la tiene.
He aprendido que necesito creer para poder trabajar, que necesito tomar decisiones que, a veces, no son las mejores (según las opiniones de los que me rodean) pero tengo que tomarlas y además, a veces, sin gustarme, pero las creo necesarias.
En todos los ámbitos de la vida es necesario creer. Ahora que estamos en navidad, creer en una religión u otra nos da tranquilidad. Creer para mí, es sinónimo de rellenar en nuestra alma el hueco que necesitamos para que lo demás tenga razón de ser, es decir, creer es el impulso del alma, de nuestra capacidad y lo que nos da sentido a lo que pretendemos y queremos conseguir.
Comentando lo que está pasando con mi equipo (respecto a los resultados que estamos teniendo actualmente) después de dieciocho años sin estar en la elite del futbol sala, he de decir que no nos está saliendo todo tan bien como hubiéramos querido (aunque tampoco tan mal). Pero es necesario saber quiénes somos y contra quienes jugamos en todo momento (sin olvidarnos de dónde venimos y lo que podemos conseguir).
Recordarles a todos quienes somos, es decirles que somos un club enormemente pobre económicamente y, enormemente rico por ilusión y perseverancia.
Recordarles que no tenemos un equipo diez, pero si un equipo siete. A veces con respecto a los demás, es un equipo cuatro en cuanto a puntuación y que intentamos en todos los partidos ser un equipo seis, juguemos contra quien sea.
Recordarles que creemos en nosotros y en nuestras posibilidades y que trabajamos  sin tregua para conseguir el objetivo de no bajar de categoría y que nosotros debemos creer y, de hecho creemos, que podemos conseguir ese objetivo.
Siempre tengo el pensamiento que la vida y el deporte se rigen por los mismos mimbres, es decir, que se rigen por unas normas, unos compromisos, unos caminos, una confianza y sobre todo por una creencia y que en ella el miedo al fracaso no nos puede vencer.
Una persona humilde tiende siempre a valorar cada segundo, cada acción, cada momento, cada circunstancia, a cada compañero, amigo, familia e incluso a cada persona (la conozca o no) que de alguna manera tenga relación con él; pues igual esa persona es la que  nos va a indicar el buen camino y ese segundo que perdemos sin valorar, nos puede perder. En el deporte es muy parecido: ese balón que perdemos en un segundo puede ser el de la derrota.
Dicen que algunos de los momentos estelares de una familia es el nacimiento de un nuevo ser, una cena por navidad, una celebración de boda o, simplemente, una reunión familiar. Creer en eso es lo que puede darle valor a ese momento, porque podemos estar pero no creer, entonces es como estar vacio  y solo, aunque se esté con muchas más personas celebrando estos acontecimientos.
Ahora que estamos en fiestas navideñas y de año nuevo, creer en objetivos de vida con independencia de las circunstancias y de lo mal que esta todo, es lo que nos puede ilusionar con un mañana mejor, pero ojo, no nos olvidemos que mañana es hoy. Sin hoy, no hay mañana y ayer no existe, existió.
Deseo creer que entienden lo que digo y que crean que es uno de los caminos a seguir para darnos  una oportunidad más para vivir intensamente nuestra existencia.

martes, 4 de diciembre de 2012

Circunstancias…


Hoy día la mayoría de las personas tememos las aventuras en cualquier actividad de nuestras vidas; no sólo por el nivel económico exigible de la misma, sino también porque no estamos para aventuras que no nos den garantías, como mínimo, de un 50% de éxito.
Hoy día pensamos más en la responsabilidad que debemos tener, a la que, en realidad tenemos que permitirnos y, además, el miedo a no responder adecuadamente a la necesidad del momento.
Hoy día ninguna persona de un negocio puede prever sus pagos, porque sus ingresos son inciertos y poco seguros.
Hoy día hay más divorcios, menos bodas, menos arrejuntamientos, más acciones individuales, menos trabajo en equipo porque todo el mundo va a salvarse a sí mismo.
Hoy día todos los que dependemos de un sueldo, tenemos que ahorrar y a ver que pasa!. No disfrutamos de todo lo que tenemos a nuestro alcance por ver que pasará.
Hoy día vivimos casi el día a día con el permiso del día después.
Hoy día las ilusiones son bastantes restringidas y a muy corto plazo; casi nadie se ilusiona con el largo plazo.
Hoy día tenemos la cobardía por bandera en muchos aspectos, ya que nos exigen un mayor rendimiento con una menor compensación.
Y mi pregunta es: ¿debido a qué es todo esto?, ¿a la crisis?, ¿a la adaptación de las circunstancias?, ¿a los grandes miedos por tanto escuchar que todo va mal?, ¿por seguir a los que no tienen ideas positivas?, ¿o a la realidad del momento?...
Si me paro a pensar en qué tienen de positivo todas estas situaciones y circunstancias, yo por lo menos, tengo una simple solución: “a pesar de los pesares, sé que es difícil que te corten la luz, el agua, que no tengas para comer lo que quieres y que hay mucha gente que ni siquiera tiene para comer ni lo que no quiere”…
Pero, ¡no tenemos que pararnos!, tenemos que seguir caminando, intentar tener ideas y crear circunstancias para salir con ilusiones y generarnos una forma nueva de vida. Con menos presupuesto, con mayor riesgo y con un menor espacio y posibilidades, pero son las circunstancias las que nos deben ayudar a pensar y aprender: NECESIDAD ENSEÑA MÁS QUE UNIVERSIDAD y, tenemos que empezar por valorarnos, valorar lo que tenemos a nuestro lado y no dejar que lo colateral malo, nos quite lo bueno que tenemos.
Una buena película nos hace sentir y pensar, una buena conversación nos hace reaccionar, una buena actividad nos hace sentirnos útiles, una buena amistad nos da apoyo, una familia nos da la fuerza; pero sobre todo uno mismo con fuerza mental nos damos la capacidad, el carácter, la agresividad que necesitamos para afrontar toda clase de circunstancias. NADIE PUEDE RENDIRSE, En la eternidad no podemos luchar por vivir. AHORA QUE ESTAMOS VIVOS tenemos que HACER DE LA LUCHA POR VIVIR, NUESTRA VIDA, NUESTRA ÚNICA VIDA. No dejemos que ni las circunstancias más desfavorables nos quite lo ÚNICO QUE NOS PUEDE DAR VIDA, que es nuestra ILUSIÓN, NUESTRAS SENSACIONES, NUESTRA LUCHA, NUESTRA CAPACIDAD PARA AYUDAR Y COMPARTIR.
No sé que más puedo seguir escribiendo en estos momentos para trasladarles la posibilidad para ser felices, pero si que pensando en esto me siento más realizado y más capacitado; por eso quiero compartirlo.
A todo esto, el deporte nos da una posibilidad de ilusión. Por eso tenemos (todos aquellos que estamos en él) que  no sólo pensar en nosotros, sino en todas las personas que de una forma u otra piensan en nosotros como deportistas y se ilusionan con nuestro equipo y tenemos la responsabilidad de generarles y mantenerles ilusionados y que las sensaciones que les hacemos vivir siempre sea la del que lucha por conseguir un objetivo, que es lo que la vida nos exige en todo momento.
Una vida sin objetivos es una vida muerta, y una ilusión con sensaciones es UNA VIDA LLENA CON MOTIVACIÓN Y CON LA POSIBILIDAD DE TRANQUILIZAR. LOS MOMENTOS DE LAS CIRCUNSTANCIAS MALAS, O LO QUE ES LO MISMO, UNA MUERTE DIGNA POR UNA VIDA DIGNA.
No es la solución leer o escribir pensamientos, pero si espero dar una idea para intentar sobrevivir con DIGNIDAD Y ALEGRÍA.
Vamos a intentar transmitirnos FUERZA, HONOR, ORGULLO, CAPACIDAD, DIGNIDAD Y
MUCHA HUMILDAD.
UN ABRAZO A TODOS DESDE LO MÁS ADENTRO DE MI ALMA.

sábado, 10 de noviembre de 2012

COMPROMISO CON ENTUSIASMO


Siempre he pensado que debo estar comprometido con todo lo que deseo o debo hacer y he llegado a la conclusión que hay varias formas de aceptar el compromiso: a) con responsabilidad, b) con aceptación y resignación, c) con interés egoísta, d) con indiferencia, e) con entusiasmo, f) con ilusión g) con "no me queda otra" etc., etc.
He pensado que todo es más fácil cuando el compromiso se admite y se trabaja con entusiasmo, porque creo que se trabaja mejor, da más rendimiento y la vida se nos hace más amena.
Ejemplo en nuestro Club: si los jugadores juegan por compromiso y por interés individual (que es hasta lógico), el tiempo y la dedicación seguramente se nos alargará y empezaremos a notar pesadez en nuestras mentes, que seguramente nos quitará posibilidades de triunfo.
Si por el contrario, el compromiso lo aceptamos y le damos entusiasmo a todo lo que hacemos, nos transferimos ilusión y protagonismo compartido para poder conseguir los objetivos marcados, o por lo menos, intentarlo, pero con gracia y con alegría, no como una obligación y pasar página.
En este mes he estado en lugares donde con independencia de las circunstancias he visto entusiasmo por aprender, por saber, por compartir. Ejemplo: he estado en la isla vecina (Tenerife) con los Jugadores, Directivos y Técnicos del Club MAXORATA FUTBOL SALA y  he compartido con ellos un entrenamiento dirigido por mi y he notado la alegría, entusiasmo e ilusión por compartir aprendizajes de este deporte que tanto queremos; también he estado en la Cárcel de Las Palmas impartiendo dos charlas a personas que difícilmente se les puede sacar una alegría para compartir en el lugar que están y he notado también mucho  entusiasmo por aprender, escuchar  y compartir opiniones y formas de llevar el compromiso con el deporte y la vida.
He tenido la oportunidad de pasar a cenar por el RESTAURANTE CASA PERICO (Melenara) y me he sentido muy bien con el trato y el servicio pero sobre todo en ver que después de tantos años (por lo menos 20) son los que yo conozco. Por comer y degustar la buena comida que tienen. HE NOTADO EL ENTUSIASMO con que siguen (como si fuera la primera vez y el primer cliente). Son gente muy trabajadora, muy comprometida, pero que además todo lo hacen con un entusiasmo de mejora de atención y de alegría, hace que comamos con las mismas emociones, por eso hace veinte años que voy y seguiré visitándoles para degustar su comida  y compartir sus buenas maneras.
Estuve también en Arguinegüin con XAVI y vi su trabajo y el entusiasmo que le ponía a todas sus acciones y, me hacer recordar a todas las personas que empiezan algo con ilusión, con capacidad, pero que a veces se cansan y pierden el entusiasmo por la poca ayuda que reciben.
Sin olvidarme de la última concentración de niños: un viaje en barco a Lanzarote, niños de 8, 9 y 10 años que tienen capacidad para aprender y ganas a disfrutar de lo que aprenden. Les puedo decir que me han sorprendido gratamente: su compromiso con la obediencia táctica, con su comportamiento en el barco, en los apartamentos, en la competición, en las comidas, como compartían sus trabajos y se ayudaban. En una palabra: ENTUSIAMO a raudales, ilusión por aprender y compartir, sentirse persona y colaborar en todo lo que se les solicitaba.
Además de ver una vez más al Equipo de Cocinero/as que trabajan en EL COLEGIO ARENAS INTERNACIONAL de Costa Teguise, que  trabajan sin tregua para que tanto la comida como el servicio sean de la calidad de un RESTAURANTE DE LUJO. Les felicito una vez más por su compromiso y entusiasmo.
Después de decir todo esto, también tengo que apuntar que hay circunstancias que a veces nos hace difícil poner entusiasmo a muchas cosas, (por problemas familiares, por estados de ánimos, por ver que no nos ayudan, por el momento y la reacción de los demás, etc. pero la grandeza de ser persona y la diferencia entre los demás seres  en que razonamos y que siendo positivo y controlando nuestras emociones siempre tendremos una oportunidad para mejorar.
He puesto varios ejemplos porque no solo al deporte tenemos que poner compromiso y entusiasmo, sino a todas nuestras acciones para disfrutarlas mejor.
Siempre digo que tanto el AGUA COMO EL DEPORTE POR DONDE PASAN DAN VIDA. A esto agrego, TANTO EL ENTUSIASMO COMO LA ILUSION NOS HACE VIVIR PLACENTERAMENTE.
Insisto y persisto en el DEPORTE SI NO EXISTE ENTUSIASMO COMO EN LA VIDA MISMA, sería un deportista comprometido pero desolado, una persona viva sin entusiasmo es una persona que está comprometida pero amargada y CREAANME, tiene solución, es ver e intentar ver solamente lo que somos capaces de hacer y aprender, porque a más aprendizaje, más posibilidades de hacer más cosas, tener más inquietudes y sobre todo tener más capacidad para llevarlo a buen fin.
Transmitir a nuestros familiares y amigo ENTUSIASMO E ILUSIÓN es darle la oportunidad de ser más felices y darles más posibilidades de creer en lo que pueden llegar a trabajar en pros de todo lo que le rodea y compartir con todos los que le acompañan