domingo, 17 de marzo de 2013

Tiempos


La vida nos da la posibilidad de entender, de darnos cuenta de lo que es bueno y lo que es malo, de lo interesante y lo perjudicial; pero para todo ello, tenemos que tener la capacidad de saber valorar y saber buscar entre los caminos que debemos elegir, cual es el más corto y el más oportuno según nuestros objetivos y posibilidades.
A veces no nos damos cuenta que el tiempo pasa, que lo que dejamos de hacer lo podremos hacer más tarde; pero ya no en el mismo tiempo ni con la misma edad, ni siquiera con las mismas capacidades y consideraciones.
El tiempo se  nos pasa y no lo valoramos en su justa medida. Solamente nos damos cuenta cuando ha pasado. Y, salen palabras de nuestras bocas como: "porqué no lo habré hecho antes" o " porqué no me he dado cuenta antes"; simplemente porque lo que se tiene no lo valoramos. Lo que podemos conseguir más tarde no tenemos la preocupación por conseguirlo antes o, simplemente, porque somos unos conformistas equivocados.
Quizá no pensamos nunca en lo que después pueda pasar; siempre digo que DISFRUTEMOS DE NUESTRO PRESENTE PARA SI, NOS LLEGA UN FUTURO, TENER UN BONITO PASADO. Pero algunas veces nos equivocamos en interpretar esta frase: Divirtiéndome en el presente pero siempre correspondiendo a las responsabilidades y a los compromisos adquiridos o, por lo menos, intentándolo con todo nuestro ser y capacidad, siendo consiente siempre, que  a veces a pesar de los intentos no se consigue el objetivo.
Hace algún tiempo me encontré con una persona de edad avanzada (a la cual respeto mucho) y me contó una parte de su vida y lo más que repetía era: "LO QUE PUDE HACER Y NO LO INTENTE" o "PUDE HACER MUCHO MAS DE LO QUE HE HECHO", pero desgraciadamente me he dado cuenta 30 ó 40 años más tarde.
Escuchar a este señor me ha dado la oportunidad de pensar y reflexionar en lo que puedo hacer y en lo que puedo valorar más por intentarlo que por conseguirlo.
Dicen que cuando alguien intenta conseguir algo, nunca fracasa. Pero intentar conseguir algo que no esté al alcance (por motivos diversos) nos hace sentirnos fracasados. Por eso tenemos que ser realistas con nuestros objetivos y tenemos que ser conscientes de lo que podemos intentar o no.
Ahora me toca pensar en mi equipo. QUEREMOS, PODEMOS Y SABEMOS. Sabemos que dependemos de nosotros para intentar no descender de la Primera División de Fútbol Sala. Para ello tenemos que dar todo al máximo: concentración, intensidad, agresividad, inteligencia, fuerza mental, competitividad, mucha humildad y dedicar cada décima de segundo como si fuera el último de nuestras vidas.
¡Pensar en positivo! En estos momentos tenemos la oportunidad de ILUSIONARNOS con los partidos que quedan. Para que se ILUSIONEN con nosotros todos nuestros SEGUIDORES, todos nuestros SIMPATIZANTES, todos aquellos que han creído en nosotros, nuestras FAMILIAS,
nuestros PATROCINADORES. También los NIÑOS a los cuales les debemos alegrías, a los cuales les debemos respeto, les debemos que ellos se den cuenta que estamos ORGULLOSOS de REPRESENTARLES y que lo DAREMOS TODO.
El sábado, día 23 de marzo, tenemos una GRAN FINAL. COLEGIOS ARENAS GALDAR GRAN CANARIA FUTBOL SALA- BURELA a las 18,30. Creo que es un buen momento para que todas las sensaciones, todos los argumentos, todos los aficionados del Fútbol sala Canario disfrutemos
del Fútbol Sala de Primera División; seguro que si es así, lograremos la VICTORIA porque, no tengan duda, el EQUIPO ESTA PREPARADO, MENTALIZADO, CONCIENCIADO E ILUSIONADO PARA DARLO TODO.
Seguramente, dentro de veinte años, podremos pensar y contar que no hemos dejado de intentarlo y que conseguimos muchos objetivos por, no solo intentarlo, sino trabajarlo con todo el ser y capacidad, sin olvidarnos de QUIENES SOMOS, A QUIENES REPRESENTAMOS Y QUE NUNCA NOS RENDIMOS ANTE NADA NI ANTE NADIE. QUE SOMOS DEPORTISTAS DE ELITE, SOMOS PERSONAS QUE ACEPTAMOS LAS CIRCUNSTANCIAS Y EL RESULTADO SEA CUAL SEA Y QUE PASE  LO QUE PASE, NOS SENTIMOS ORGULLOSOS DE LO QUE HACEMOS Y DE LO QUE INTENTAMOS.
YO CREO EN MI EQUIPO. CREO EN SUS POSIBILIDADES. CREO EN SU CALIDAD Y EN SU  ESFUERZO. NUNCA HE DUDADO DE QUE EL TRABAJO NOS DARA LA POSIBILIDAD, NOS DARA LA ALEGRIA. EL VIERNES PASADO YO SALI CONTENTO CON EL TRABAJO Y MUY DISGUSTADO CON EL RESULTADO, PERO INSISTO, SIGO CONFIANDO Y SIGO CONFIADO EN NO DESCENDER. PARA NOSOTROS NO DESCENDER ES COMO GANAR LA COPA DE EUROPA.
Para terminar este articulo simplemente decir que NUNCA PASA ALGO POR CASUALIDAD SINO POR CAUSUALIDAD y las causas tenemos que trabajarlas.
QUERER GANAR, SABER GANAR Y PODER GANAR DEPENDE DEL TRABAJO, DE LA CAPACIDAD Y DE SABER UTILIZAR LA INTELIGENCIA. TODO ELLO CON LOS VALORES ADECUADOS.

miércoles, 13 de marzo de 2013

El otro Fútbol Sala


Hay gente que desde hace mucho tiempo trabaja para este deporte llamado Fútbol Sala. Gente que, en mi opinión, no se mueve con fines lucrativos sino que tienen inquietudes por este Deporte de forma gratuita y servicial. Es el caso de LA ASOCIACION DE JUGADORES DE FUTBOL SALA y LA ASOCIACION DE ENTRENADORES DE FUTBOL SALA.
En los dos casos me he encontrando con personas entusiastas, con personas preparadas y con una sola intención: buscar el bien de todos lo que representan en este Deporte de LOCOS ENAMORADOS.
Comenzaré exponiendo lo que he vivido en la ANEFS (Asociación de Entrenadores de Fútbol Sala) pues en todos los Congresos que he asistido he aprendido algo; pero no solo he aprendido sino que he compartido muchas experiencias; he conocido a muchísimos entrenadores y compañeros de toda España, además he podido ver de primera mano las  inquietudes por buscar alternativas de enseñanzas y ayudas  para todos nosotros como entrenadores de forma que nos crean una ansiedad, no solo por ir, sino por compartir momentos estelares con entrenadores de la BASE DE FUTBOL SALA, de PRIMERA Y SEGUNDA DIVISION, algún que otro SELECCIONADOR y algún que otro PSICOLOGO, MEDICO O INSTRUCTOR DE ESCUELAS, es decir, todos con una intención de enseñar y de aprender, compartir y si fuese preciso, trabajar de forma que los demás nos demos la oportunidad de conocer diferentes opciones de todo tipo relacionadas con este Deporte.
Ni que decir tiene que todo los ponentes de de estos Congresos o Reuniones han dado muestra de su gran preparación tanto a nivel táctico, estratégicos, de trato a la base y demás cuestione, e incluso formas y maneras de construir un Club desde la nada hasta llegar a ir a una ciudad donde el Fútbol Sala ni existía y además mantenerlo con todos los equipos de base. Gran papel este.
Espero y deseo que esto siga  como mínimo en estas condiciones y propuestas para que crezcamos, aunque no con la rapidez que desearíamos, si con el tiempo necesario para no desaparecer por motivos económicos y de dejadez.
En cuanto a la Asociación de Jugadores de Fútbol Sala, AJFS, me he llevado una sorpresa positiva. Es la primera vez que he asistido a una convocatoria de esta asociación y lo que se trató me pareció una GRAN PROPUESTA y una GRAN REALIDAD que los promotores quieren que sus asociados sepan para que se puedan preparar su futuro.
¡No puedo más que empezar por felicitarles! Primero por su trabajo en la oscuridad, segundo por su honestidad más que demostrada en los hechos desde sus inicios, tercero por la capacidad de SUFRIMIENTO y de saber estar puesto que en una gran labor de intentar que todos los jugadores de este deporte estén preparados para  un futuro mejor. Y ver la poca afluencia de los mismos, ellos se veían con la grandeza de que todo lo intentan y no se rinden, con trabajo y con colaboradores como lo que estuvieron  para explicar el DESPUES QUE. Como ex jugadores su pasado, su presente y su futuro, el cambio, el trabajo y la capacidad para encontrar trabajo según sus estudios.
Creo modestamente que los jugadores deberían estar más con esta asociación y que deberían seguir sus criterios, pues lo que yo escuche, por lo menos a mí, me convenció.
No he nombrado al Comité de Entrenadores porque no estuve este año en ningún Congreso, pero debo decir (sin ánimo de comparar nada) que todo es Fútbol Sala, Los Congresos del COMITE DE ENTRENADORES DE FUTBOL SALA también son de carácter de aprendizaje, de encontrarnos con compañeros, de convivencia de entrenadores de todos los lugares y de compartir conocimientos, es decir, que todo lo que mueve este DEPORTE es GRANDIOSO, ELEGANTE Y PRODUCTIVO.
Debo decir que en todos y con todos me he sentido bien, uno más con muchos más y con un solo propósito: Que EL FUTBOL SALA SEA EL BENEFICIADO.
Espero que en un futuro no muy lejano, todas las ASOCIACIONES, LOS COMITES Y LOS COMPONENTES TANTO DE ENTRENADORES, JUGADORES, DELEGADOS Y DIRECTIVOS DE ESTE DEPORTE, tengamos la claridad para apreciar que todo es necesario y juntos seguramente, moveremos este DEPORTE TAN BONITO Y TAN OLVIDADO POR LOS MEDIOS con más DIGNIDAD POR EL MUNDO.

domingo, 10 de marzo de 2013

Lealtad


Cuando todo va mal, cuando cada palabra que escuchas es para decirte que esto no va bien, cuando los ánimos de los demás están por debajo de lo esperado, cuando no encuentras explicación a situaciones que en otros momentos ni te las planteas, cuando esperas y no llegan, cuando te dan y no es lo necesario, cuando todo son dudas, cuando todo es agresividad de palabras pero no de actitud e intensidad en la cancha, cuando todo son reproches, cuando todos esperan de los demás lo que no dan, cuando un entrenador se ve con todo esto y cuando buscas tranquilidad en los procedimientos para buscar lo que necesitan para que se den los resultados apetecibles… lo  que debo pedir es LEALTAD. Lealtad de los jugadores, lealtad de los aficionados, lealtad de los compañeros, lealtad de la junta directiva. En una palabra: LEALTAD.
Me dicen que desde las gradas se ve un equipo sin actitud, un equipo que en cualquier balón dividido siempre llega tarde; me dicen que desde las gradas se ve que el equipo no tiene ideas y que, seguramente pasan de todo, que están en fiestas continuas, que no piensan en el Club, que el próximo año estarán en otros equipos y ya está.
A todo esto les contesto que en el Deporte de alta competición, e incluso en el de la base, los resultados son los que dan confianza, los que hacen que lo difícil sea fácil dentro de la cancha, los que dan fuerza en momentos en que no las tenemos, los que nos dan inteligencia y tomas de decisiones acertadas, los que nos da intensidad.
Es una dinámica ganadora lo que hace que se vean unos valores que se esconden con las derrotas pero que afloran en cuanto se den resultados positivos; opinar desde la barrera siempre es más fácil e incluso es hasta constructivo, pero nunca es igual que opinar con todos los datos del trabajo, de la dedicación y de la implicación de cada jugador. Siempre teniendo en cuenta que todo es mejorable.
Que los jugadores se cuidan, no tengo ninguna duda. Que son responsables, tampoco. Que tienen la implicación necesaria, tampoco tengo dudas, es decir, que CREO EN ELLOS  y que todo lo que aflora con las derrotas se entierra con las victorias; que las dudas son subjetivas (siempre dependiendo de los resultados). Yo tengo que ser objetivo y considerar todo desde la implicación hasta la dedicación, desde el cuidarse hasta el aguante en todos los sentidos. Como por ejemplo: esperar para cobrar, darnos mutuamente tranquilidad, compartir sufrimientos deportivos y sentirnos capacitados para reaccionar.
Que entiendo por lealtad, estar juntos y unidos por y con un propósito, no buscando culpables sino buscando unión y compromiso. Buscando caminos, formas y maneras para conseguir el objetivo, pero insisto, la culpabilidad no es la solución, es el ánimo de buscar el compromiso y la intención de conseguir lo que seguramente nos dará la posibilidad de alcanzar nuestros objetivos. Por supuesto siempre aceptando nuestros errores e intentando corregirlos (tanto individuales como colectivos).
Mi equipo se encuentra sin confianza, sin capacidad de reacción, pero es momentáneo. Todo puede cambiar en un segundo. Solamente tenemos que trabajar para conseguirlo y no hacer del slogan "podemos cambiar" unas simples palabras sino construir con nuestros recursos una fuente de energía positiva que nos dé seguridad en lo que estamos trabajando y confiar en el resultado a corto plazo.
Siempre he dicho que todo es mejorable pero debemos analizar a que podemos aspirar y eso, en nuestro caso, es muy fácil. Primer año en Primera División, segundo equipo por cuantía económica más bajo de la Categoría y novatos. Eso no da una referencia muy clara a qué debemos aspirar sin engañarnos; a no descender. A día de hoy estamos fuera de jugar Play Off de Descenso, por lo tanto tan mal no lo estamos haciendo;  ahora bien, estamos en una dinámica mala y nos quedan partidos importantes. Nuestro deber es poner un orden preferencial en nuestros partidos y saber que necesitamos; creo modestamente que tenemos que ganar dos partidos, pero uno de ellos es el de Burela (esa es nuestra gran final en estos momentos), salvo que el futuro nos depare cualquier otra circunstancia, pero hoy por hoy, esto está muy claro.
Nosotros debemos ser conscientes de ello y trabajar en consecuencia. Pero es más, si se da el quedarnos últimos, tenemos la posibilidad de jugarnos el descenso en nuestra casa ya que jugaríamos el primer partido fuera y los dos restantes (si tuviese que ser) en casa. Si aún así perdiéramos la Categoría, entonces es que no merecemos estar en Primera División.
Es decir, que dependemos de nosotros para estar en esta Primera División, debemos estar tranquilos y trabajar como si fuera nuestra última oportunidad cada partido; sin prisas pero sin pausas, sin ansiedades, sin miedos, sin ultimatos, pero con la confianza que han depositado en nosotros y que debemos demostrar ser dignos de ella.
En cuanto a la afición, los leales que no faltan nunca, espero que sigan en esa línea y a los seguidores de este deporte recordarles que estamos en Primera División y que necesitamos su apoyo para intentar seguir en ella.
Recordar de forma significativa y con sobresaliente a nuestro Patrocinador Principal LOS COLEGIOS ARENAS que en todo momento nos están dando la confianza y la fuerza que de ellos se espera y a los Directivos que están  siempre donde deben estar a las Buenas y a las Malas. Somos un club con PRIVILEGIOS en cuanto a UN GRAN PATROCINADOR y UNA GRAN DIRECTIVA. SIEMPRE CON EL EQUIPO.
ESPERO QUE EL EQUIPO SEPA, COMO HA DEMOSTRADO HASTA AHORA, VALORARLO EN SU JUSTA MEDIDA CON SU COMPROMISO, VOLUNTAD, LEALTAD Y HUMILDAD para defender los COLORES Y EL NOMBRE QUE REPRESENTAN.

domingo, 3 de marzo de 2013

Una realidad momentánea


Sería un hipócrita no percibir la sensación de la triste realidad del último partido. Sería una persona con poco compromiso deportivo si no aceptara la realidad del último partido. Sería un muy mal entrenador no aceptando que soy el primer y único responsable de lo que se apreció en el último partido.
Una vez percibido, aceptado la realidad y aceptado la responsabilidad de culpabilidad, tengo que pensar inmediatamente en buscar el día siguiente, la posibilidad de trabajar con más experiencia y que la misma nos capacite para que lo que ocurrió sea un aprendizaje, una experiencia (aunque poco atractiva, muy humillante y muy desesperante). Nos sirva para corregir errores, nos sirva para crecer, nos de garantías de darnos cuenta, una vez más y más claramente de quienes somos, donde estamos y lo que tenemos que hacer para mejorar...
En un partido donde en el primer minuto te marcan, en el segundo te crean dos ocasiones y en el cuarto vas perdiendo por tres, además de crearnos la ansiedad, de intentar solventar los fallos, y tener un gran equipo como rival, los treinta y siete minutos restantes, sobran.
Hay días que no sale nada, que puedes hacer lo que quieras que por mucho que intentes, no sale nada. Hay días que no tienen explicaciones, a pesar que parece fácil, que parece que no jugaste nunca ni entrenaste nunca. Hay días que parece que no existe equipo, que no existe entrenador, que estamos en otra parte.
Ese día, primero debes disfrutarlo, porque quiere decir que lo estás viviendo, que lo estás intentando, que aprendes a dar la cara, aunque el sol ni la luz artificial te alumbre; que parece que la oscuridad no solo te deja ciego sino que te quita la ubicación y el sentido de la misma pero, insisto y persisto, es que hasta en ese día estamos.
Podría poner muchos ejemplos, pero por si pudieran interpretarse como disculpas, no quiero ni intentarlo, para que toda el agua sucia que pueda caer, caiga; nos moje de una vez y nos dé una nueva oportunidad de lavarnos después.
Levantarse después de haber caído 4.000 veces, quiere decir que nos hemos levantado 3.999 veces, esos es grandeza, ahora falta levantarnos la 4.000, y si caemos seguir intentándolo sin miedo al fracaso.
Fracasar es no intentarlo, rendirse antes de terminar y olvidar sin conseguir.
Tengo un buen grupo en el cual confío; tengo un equipo en el cual confío; tengo unos  colaboradores impresionantes en los cuales confío, y además, confío en mi trabajo.
Confianza es sinónimo de triunfo, aunque el triunfo no llegue cuando uno más quiere que llegue- dicen y digo que no, porque te levantes más temprano va a amanecer más pronto. Te puedes levantar a la 1 a las 2 a las 3 o a las 4, pero amanecer, amanece a las 7 (independientemente de la hora que te levantes). Lo que es necesario es estar despierto para ver el amanecer.
En cuanto al trabajo, puedes trabajar a todas horas bien y muy bien, pero lo más importantes es que tengas confianza en lo que haces y con quien lo haces.
Confianza, humildad y trabajo, junto  a la paciencia en tranquilidad es igual a triunfo final. La consecuencia es el objetivo cumplido.



lunes, 25 de febrero de 2013

Mas que mil palabras


La disputa de la Copa de España celebrada en Alcalá de Henares ha sido un éxito en todos los sentidos. Hablar de ellas es deshacerse en elogios y quedarse corto. Repasar los vídeos de todos los partidos o volver a ver las fotos es mejor para expresarlo. Fútbol Sala en estado puro, actividades paralelas y público, mucho público. Entre ellos, los que fueron y siguen estando, los que son y seguirán y, por supuesto, los que serán.
La trastienda dejó reencuentros entre todos ellos y que mejor manera de plasmarlo que con fotografías. Una imagen siempre  vale más que mil palabras.

sábado, 5 de enero de 2013

Carta para un amigo.-


Ayer me alegre al verte. Hoy te doy las gracias por todo lo que me diste en mi niñez, en mi juventud y en mi madurez y te deseo para el nuevo  año 2013 mucha salud y muchos años de vida, para que dentro de muchos años tengamos la oportunidad que tuvimos ayer. Por eso voy a intentar hacerte pensar.
Algunas veces nos vienen los recuerdos de años pasados y vemos en diferido todo lo que nos ha ocurrido: como hemos vivido y como hemos compartido los momentos de  nuestra niñez.
Hay un momento de nuestras vidas (por no decir muchos) que nos vemos con un antiguo compañero de niñez y en ese preciso instante nos viene toda la vida pasada con respecto a esa persona y a compañeros, vivencias que ni se nos pasaban por la cabeza hace años, ni siquiera hace unos días.
Después de pasar ese momento, uno trata de recordar esos años tan especiales, lo que hacíamos sin el miedo a la repercusión, a las posibles circunstancias problemáticas y sin ninguna maldad (ni individual ni colectiva). Porque antes "éramos más sanos que una manzana", no teníamos la inteligencia que tienen los niños de ahora. Nos conformábamos con jugar con la pelota, con la muñeca (las féminas), las pistolas para jugar a la guerra, los boliches para ver quien ganaba más. Hacíamos las carreras a ver quien llegaba primero, jugábamos a piola, a saltar en la playa desde alturas pequeñas, a ir a mariscar de talegazos (porque en este último caso nos dábamos cada zarpazo e incluso más que coger lapas o vulgaos), íbamos a la escuela con batas que parecíamos médicos en miniaturas, cantábamos el carasol y el gaudeamus. 
Ir al cine (o matiné como decíamos antes) era una odisea, pues teníamos que hacer largas colas para coger una buena butaca, porque antes no estaban numeradas y el primero que entraba era el que cogía la mejor ubicación; la película ni te cuento con respecto a las de ahora y si, teníamos la suerte de sentarnos al lado de una chica, ¡madre  mía! En casa, una de las comidas estelares y muy gratificantes para nuestro paladar era el saborear una tortilla francesa con azúcar y un plátano con pan. Nos quedábamos tan contentos que parecíamos reyes con tan poca cosa; que nos daban muchas alegrías y nos daba la sensación que lo teníamos todo. No nos alejaban los inventos de ahora (que acercan a los que están lejos y aleja  los que tienes al lado). NO TENIAMOS TV, INTERNET, TELEFONO, JUEGOS ELECTRICOS DE INTELIGENCIA, ETC...
Antes, en los estudios, llegábamos a casa con un suspenso y no sabíamos como decírselo a nuestros padres. Ahora se enteran por varios métodos, no directos y la respuesta de nuestros hijos es: "lo vamos a intentar" y, los profesores que no les digan una palabra más alta que otra porque ahora el niño se puede coger un trauma. Antes el trauma lo cogíamos pero se nos quitaba cuando llegábamos a casa y, viendo la cara de nuestros padres, se nos quitaba la posibilidad de enfermedad. ¡Pues no faltaba más! ¡Suspendes y encima  vienes malo! Lo que tienes que hacer es estudiar más y mejor y si no, a los tomateros, a un bar a trabajar o a la finca a recoger plátanos. ¡Vamos! Espabilábamos en segundos; el trauma se nos quitaba en décimas de segundos y si teníamos dudas, ahí estaba nuestro padre para decirnos: te doy la oportunidad de trabajar. SON OTROS TIEMPOS. Ni mejores ni peores, simplemente otros tiempos.
Ahora, parece que tenemos mucho y tenemos la sensación de que nos falta todo. Los niños de ahora son más inconformistas, más despiertos y posiblemente eso les hace más egoístas y más individualistas, porque la televisión enseña mucho e incluso  el tiempo necesario que antes teníamos de aprendizaje, ahora los tiempos son como cursos rápidos (la gripe sin medicamentos se cura en una semana y con medicamentos en siete días). PERO SI NOS ESFORZAMOS CON MEDICAMENTOS MAS FUERTES, la cerramos y nos la quitamos inmediatamente (no disfrutamos ni de la gripe). Eso es en mi opinión: el símil
de lo que está pasando ahora. Aprendemos tan rápido que no nos da tiempo a tener los valores y valorar adecuadamente todo aquello de lo que podemos disfrutar y podemos tener.
Siempre que intentamos tener algo nos ilusionamos por tenerlo y, en algunos casos, una vez tenido dejamos de valorarlo. Pasa muchas veces pero lo que algunos llaman eso es la vida y así es. Yo le llamo entre más rápido se consiguen las cosas, más rápido perdemos el valor de el intento por conseguirlo, e incluso más rápido lo perdemos.
Y tú te preguntaras: ¿A qué viene todo esto?
Pues que ayer tuve la oportunidad de verme con diferentes compañeros de hace más de cuarenta años, otros de más de 25 años y otros de más de 15 años, y me han hecho recordar, pensar y a la vez valorar lo que fue, lo que está siendo y lo que puede ser (dependiendo de los valores que tengamos de toda nuestra vida).
De cómo valorábamos el esfuerzo de nuestros PADRES, de cómo era el compañerismo y la amistad, de cómo reaccionábamos ante cualquier motivación, tanto individual como colectiva, y como vivíamos. En una palabra: qué clase de personas éramos antes, y que personas somos ahora; como ha repercutido toda nuestra niñez en nuestra madurez.
Recuerdo la ilusión con que íbamos a jugar al CAMPO DE LA PIEDRA GRANDE en AGAETE (mi pueblo natal) y como esperábamos el momento para hacer los equipos y después teníamos que esperar a quien llegaba con la pelota, porque estábamos todos, menos el de la pelota. 
QUE TIEMPOS AQUELLOS, cómo valorábamos al de la pelota; ahora todos tienen una y lo que valoramos son otras cosas, en qué campo jugamos y con qué equipaje. Son otros tiempos, solamente con tener en cuenta que ahora llegamos a jugar un partido con el teléfono en mano, chateando o enviando mensajes en lo que acaban de vestirse para empezar el partido; algunos incluso llegan viendo una película por su teléfono… pero en fin son otros tiempos. ¡Ah! también íbamos a cazar, pues poníamos una trampa con millo dentro e intentábamos cazar pájaros, y que paciencia teníamos que tener, escondidos detrás de una piedra con un cuerda fina desde la trampa hasta nosotros, y esperando que el pajarito entrara para tirar de ella. Je, je, je. De 10 días cazando o intentando cazar, uno cogíamos algo, y rara vez uno que nos gustara, ¡Era otra vida!
Me acuerdo que para desplazarnos a jugar un partido (ya con 14 años) nos poníamos en la carretera haciendo AUTOSTOP y ahora casi todos tenemos coche. El extraño es el que  no lo tiene, pero en fin son otros tiempos.
Seguramente los que han vivido antes que nosotros, valorarían más como se cambiaba unas maderas por un trozo de pan, en fin espero que esta carta te haga recordar esos tiempos, y si no los viviste, por lo menos te dé la oportunidad de  saber cómo éramos antes.
ESPERO que este AÑO NUEVO 2013 nos de VALORES con independencia de todos los errores y defectos que podemos tener durante el año y los que hemos cometido antes. Disfrutemos de todo, porque, todo es vida. Seguramente, la niñez de ahora es mejor en cuanto a tener con más facilidad todo y eso es meritorio, pero también es esfuerzo de los PADRES , posibilidad de tener TV, INTERNET, TELEFONO, VIAJES, COCHE, E INCLUSO PROFESOR IDIVIDUALIZADO,
Por eso deseo que los VALOREN y les digan gracias. Sabemos todo lo que han hecho por nosotros y lo que están haciendo.
Todo lo que te escribo es genérico, también es verdad que solamente es mi verdad, mi visión y mi interpretación. Amigo quiero agradecerte especialmente todo lo que hoy he vivido,  porque parece que fue ayer y han pasando tantos años que...
UN ABRAZO, UNA LAGRIMA, UNA SONRISA, UN TE QUIERO Y UN TE ECHO DE MENOS

martes, 25 de diciembre de 2012

CREER.-


Como entrenador he aprendido a creer en mi trabajo, en el trabajo de mis colaboradores y en el trabajo de mis jugadores.
He aprendido a creer en el resultado del trabajo y que, no todo tiene que ser como uno quiere cuando queremos, sino cuando deba suceder y pueda suceder. Lo que no debemos dejar de hacer es trabajar.
He aprendido a tener la paciencia necesaria, a escuchar y observar con tranquilidad los porqués de lo que sucede (con respecto a mi equipo). Pero también a entender que no todo lo que veo es lo único que sucede, sino que siempre hay situaciones que se me escapan y que tengo que analizar desde las profundidades del pensamiento.
He aprendido a creer que todo en esta vida (en cualquier circunstancia) tiene solución; a veces no lo que nosotros esperamos, pero la tiene.
He aprendido que necesito creer para poder trabajar, que necesito tomar decisiones que, a veces, no son las mejores (según las opiniones de los que me rodean) pero tengo que tomarlas y además, a veces, sin gustarme, pero las creo necesarias.
En todos los ámbitos de la vida es necesario creer. Ahora que estamos en navidad, creer en una religión u otra nos da tranquilidad. Creer para mí, es sinónimo de rellenar en nuestra alma el hueco que necesitamos para que lo demás tenga razón de ser, es decir, creer es el impulso del alma, de nuestra capacidad y lo que nos da sentido a lo que pretendemos y queremos conseguir.
Comentando lo que está pasando con mi equipo (respecto a los resultados que estamos teniendo actualmente) después de dieciocho años sin estar en la elite del futbol sala, he de decir que no nos está saliendo todo tan bien como hubiéramos querido (aunque tampoco tan mal). Pero es necesario saber quiénes somos y contra quienes jugamos en todo momento (sin olvidarnos de dónde venimos y lo que podemos conseguir).
Recordarles a todos quienes somos, es decirles que somos un club enormemente pobre económicamente y, enormemente rico por ilusión y perseverancia.
Recordarles que no tenemos un equipo diez, pero si un equipo siete. A veces con respecto a los demás, es un equipo cuatro en cuanto a puntuación y que intentamos en todos los partidos ser un equipo seis, juguemos contra quien sea.
Recordarles que creemos en nosotros y en nuestras posibilidades y que trabajamos  sin tregua para conseguir el objetivo de no bajar de categoría y que nosotros debemos creer y, de hecho creemos, que podemos conseguir ese objetivo.
Siempre tengo el pensamiento que la vida y el deporte se rigen por los mismos mimbres, es decir, que se rigen por unas normas, unos compromisos, unos caminos, una confianza y sobre todo por una creencia y que en ella el miedo al fracaso no nos puede vencer.
Una persona humilde tiende siempre a valorar cada segundo, cada acción, cada momento, cada circunstancia, a cada compañero, amigo, familia e incluso a cada persona (la conozca o no) que de alguna manera tenga relación con él; pues igual esa persona es la que  nos va a indicar el buen camino y ese segundo que perdemos sin valorar, nos puede perder. En el deporte es muy parecido: ese balón que perdemos en un segundo puede ser el de la derrota.
Dicen que algunos de los momentos estelares de una familia es el nacimiento de un nuevo ser, una cena por navidad, una celebración de boda o, simplemente, una reunión familiar. Creer en eso es lo que puede darle valor a ese momento, porque podemos estar pero no creer, entonces es como estar vacio  y solo, aunque se esté con muchas más personas celebrando estos acontecimientos.
Ahora que estamos en fiestas navideñas y de año nuevo, creer en objetivos de vida con independencia de las circunstancias y de lo mal que esta todo, es lo que nos puede ilusionar con un mañana mejor, pero ojo, no nos olvidemos que mañana es hoy. Sin hoy, no hay mañana y ayer no existe, existió.
Deseo creer que entienden lo que digo y que crean que es uno de los caminos a seguir para darnos  una oportunidad más para vivir intensamente nuestra existencia.